Finca rústica en Daya Nueva – Privacidad, naturaleza y espacio para disfrutar Imagina despertar sin vecinos en 100 metros a la redonda, sin ruidos, solo el silencio del campo y la brisa que llega desde el mar. Esta finca en el término municipal de Daya Nueva es un refugio de tranquilidad pensado para quienes buscan vivir rodeados de naturaleza sin renunciar a la comodidad ni a la cercanía de todo lo que necesitan. La vivienda, de 247 m² construidos, ofrece amplios espacios interiores con acabados rústicos que le dan un carácter auténtico y en total armonía con el entorno. El salón, de generosas dimensiones, es perfecto para reunir a familia y amigos o para acoger eventos en un ambiente cálido y acogedor. Cuenta además con dos habitaciones exteriores luminosas y un baño completo. En el exterior, un amplio porche invita a disfrutar del sol suave en invierno y de la sombra fresca en verano, mientras la brisa marina acompaña cada momento del día. Junto a la casa, una gran piscina y una zona de barbacoa de leña se convierten en el escenario ideal para comidas al aire libre, celebraciones o simplemente para desconectar en familia. Para los amantes de los caballos, la parcela dispone de una construcción habilitada para tres animales, un pequeño almacén y una zona para perreras, además de espacio abierto donde los caballos pueden campar a sus anchas. También incluye un porche móvil para aparcamiento exterior de vehículos. Y aunque la sensación es de estar en plena naturaleza, la realidad es que todo está cerca: el núcleo urbano de Daya Nueva a solo 5 minutos en coche, Ciudad Quesada y Rojales a 10 minutos, y las playas de Guardamar del Segura a apenas 12 minutos (8 km). Una propiedad única para quienes sueñan con espacio, tranquilidad y una vida más cercana a la naturaleza, sin alejarse de los servicios ni de la costa.